CuartoPoder / Lorena Cortés

Morelia, Mich.-Sin lugar a duda la tecnología es una poderosa herramienta en la lucha contra el crimen, sin embargo, la inseguridad en México se convirtió en un negocio rentable, sin que la tecnología por si sola haya revertido los índices delictivos.

Expertos señalan que no sirve de mucho contar con costosas tecnologías contra la inseguridad si los índices de impunidad prevalecen, si los policías no están certificados y en muchos de los casos tienen que comprar su propio equipo de trabajo, estos son solo algunos de los cuestionamientos que saltan a la vista al ver que hasta la fecha los Centros de Comando, Comunicaciones, Cómputo, Control, Coordinación e Inteligencia -C5i- no han cumplido con las expectativas con las que fueron anunciados.

Michoacán fue de los estados de la república que no cumplió con el plazo en marzo de este año con la certificación de sus policías estatales por lo que continua, según el SESNSP, en semáforo amarillo; el estado se coloca en la posición número 26 de las policías menos pagadas en México, con un promedio de 10,450 pesos mensuales. Michoacán es de los cinco estados de la república en donde se concentran el mayor número de la violencia letal en el país. El estado paso del sexto lugar en 2020 al quinto lugar en este año con mayor número de asesinatos contra las mujeres.

Sin embargo, cuenta con uno de los centros de video vigilancia el C5i más costosos de Latinoamérica, sin que exista evidencia científica hasta la fecha, de que el gasto por 5 mil millones de pesos haya impactado en la reducción de la violencia y la delincuencia en el estado.  Al contrario, la percepción de inseguridad entre la población continúa siendo negativa.

Esta situación no es exclusiva para Michoacán. Fue el estado de Nuevo León de los primeros del país (2009) en adquirir el Modelo conocido como C5i, seguido por Guanajuato, Estado de México, Ciudad de México, Jalisco, Hidalgo, Colima y  Baja California, todos ellos presentados a la ciudadanía, por la misma empresa,(SEGURITECH)  como los únicos en su tipo en México. Lo cierto es que para el caso de Michoacán el C5i por el número de metros cuadrados de construcción y terreno si es de los más grandes y costosos de Latinoamerica.

Todos estos estados contrataron a la misma empresa con contratos multianuales, de arrendamiento de tecnología como video vigilancia, arcos carreteros de seguridad, lectoras de rostros, lectoras de placas de vehículos, drones y vigilancia satelital etc; siendo que en todos los estados tuvo o tienen problemas con las auditorias estatales y federales ya que en todos los casos fueron adjudicaciones directas y se desconocen los detalles de los contratos por el argumento “de razones de seguridad”.

Un elemento clave en el uso de la tecnología contra el crimen es la transparencia y el criterio para su aplicación ya que las soluciones fáciles en inseguridad no existen y la discrecionalidad en la adjudicación de contratos convierte a los C5i en las cajas negras de la seguridad.