Psic. Liz Gomez

Por Liz Gómez

Muchas veces durante la jornada laboral o en periodos de trabajo las personas sienten estrés y lo atribuyen al exceso del trabajo, sin embargo, hay una diferencia entre el estrés y el síndrome de burnout. El primero se caracteriza por hiperactividad laboral, cansancio o falta de energía física, vas observando que las cosas ya no son todo lo fácil que era antes, hay problemas de concentración y memoria, puede generar ansiedad. El segundo aparece a partir de que se quiere luchar contra los síntomas del estrés, se presenta una disminución de las emociones, genera una sensación de abandono, hay menos motivación y esperanza, puede conducir a la depresión, existe sobrecarga de trabajo, las presiones económicas aumentan, el ambiente laboral es demasiado competitivo, la persona tiene apatía y mal humor, aislamiento, frecuentes dolores de cabeza, dolores de espalda, dolores musculares, cambio en el apetito o el sueño y surgen posibles alergias, por tal motivo tienden a ausentarse del trabajo, llegar tarde o buscar salir temprano, quienes presentan este síndrome también suelen trabajar más de ocho horas al día, por lo tanto hay alteraciones en el sueño.

Este desgaste profesional puede llegar a cualquier persona, desafortunadamente ha ido subiendo el porcentaje de personas que lo padecen, en la actualidad es considerado por la Organización Mundial de la Salud como justamente, un problema de salud en sociedad.

Una persona que sufre del síndrome del burnout normalmente está enfocado en el trabajo, por ello, se recomienda que tenga una actividad que sea de su agrado fuera del ámbito laboral, ver películas de comedia o caricaturas, está comprobado que generan relajación dado que se destensan los músculos; es importante identificar el pensamiento que se tiene ante las dificultades laborales, por ejemplo, cambiar los “no puedo o los debo” por frases que comprendan el “cómo puedo manejar esto…” “Quiero mejorar en esto…” estos son hábitos de pensamiento que generan una restructuración cognitiva y que ha futuro favorecen la cognición; también es importante hacer deporte, comer sano y de vez en vez comer el platillo favorito, ello ayudará a liberar endorfinas, estas son encargadas de bloquear el dolor en el ser humano. Vale la pena que identifiques tu idea del éxito, posiblemente sientes que no lo encontrará en otro empleo o en otro puesto, el miedo paraliza, por lo tanto hace que este síndrome aumente. Es importante priorizar las actividades del trabajo, si bien todas son importantes pero no todas son urgentes.

Es importante respetar los tiempos de comida, descansos y vacaciones, ya que muchas veces al pasar los días las personas tienden a priorizarlas menos; cuando te sientas tenso, haz una pausa y procura hacer una pequeña relajación, para luego continuar, recuerda que el cerebro necesita descansos breves cada 50 minutos. Aprende a decir “no” cuando te encarguen más tareas de las que puedes realizar, ten consciente las tareas de tu puesto, más allá de ellas, son apoyos que realizas cuando tienes tiempo y disposición pero NO las asumas como responsabilidad. Procura favorecer el trabajo en equipo y reforzar los aspectos positivos entre tus compañeros, eso aligera la carga de trabajo y se logra el reconocimiento laboral. Establece límites entre tu trabajo y tu vida privada es básico para evitar este síndrome saber cuándo es tiempo de familia, cuando de trabajo, cuando de fiesta y cuando de descanso.

Hay rasgos de personalidad que pueden contribuir al burnout, algunos son las tendencias perfeccionistas y obsesivas para tener orden o hacer las cosas de determinada manera, sentir que  nada es lo suficientemente bueno de tu trabajo, de tus acciones o hábitos, por tal motivo estas personas presentan una visión pesimista de sí mismos y del mundo, al ser obsesivos tienen la necesidad de tener todo bajo control resistiéndose a delegar en los demás algunas tareas. Todo ello colabora a detonar este síndrome, y por supuesto favorece un bajo rendimiento laboral y productivo en todos los aspectos.

Este síndrome siempre va en crecimiento sino se trata a tiempo, el que avance de forma progresiva puede provocar que los ideales y logros desaparezcan, a medida que avanza, el trabajador puede tener dificultades para resolver problemas y elaborar tareas que antes le eran fáciles de realizar. La frustración comenzará a estar presente de manera constante y permanecerá en un estado de agotamiento. En algunos casos, sino se trata a tiempo pueden llegar a abusar de los psicofármacos para aliviar el “estrés”, del alcohol y las drogas, presentar depresión severa o ideas suicidas.

Lo que hacemos en nuestro tiempo de inactividad y cómo vemos el mundo, puede jugar un gran papel en cómo afrontamos las demandas del trabajo o el hogar. Tener un espacio de recreación no es un lujo, es un derecho humano, una necesidad para la salud y para desarrollo óptimo de las personas. Tener conocimiento de nuestras emociones y de qué las provoca facilitaría la identificación de estos síntomas a tiempo en pro de nosotros mismos, de nuestro desempeño laboral y de nuestro entorno social.

Las personas NO deberían trabajar en una empresa que vaya en contra de los propios valores, de ser así entonces están faltando al amor propio y a una vida digna desde los propios estándares de estabilidad emocional individual.

 

Nos vemos pronto  con más palabras democráticas para el placer y la conciencia.

Liz Gómez, psicóloga, psicoanalista

fiel creyente de que en la oscuridad es

donde encontrarás más luz y conciencia.

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