CuartoPoder / Pedro Antonio Aguilar
Morelia, Mich.-El periodista y locutor moreliano Abraham Mendoza Mendoza habría sido confundido por los tres presuntos sicarios que lo asesinaron el pasado lunes, en la capital michoacana.
La Fiscalía General del Estado de Michoacán (FGE) reveló esta hipótesis al presentar ante un juez de control diversos datos de prueba, en la audiencia inicial en la que este jueves fueron vinculados a proceso los tres imputados.
En la audiencia, que se prolongó por alrededor de cinco horas, el juez calificó de legal la detención de los tres supuestos sicarios a quienes vinculó a proceso por su posible responsabilidad en los delitos de homicidio calificado y lesiones, por lo que fueron internados en el Centro de Alta Seguridad para Delitos de Alto Impacto, en el municipio michoacano de Charo.
Mensajes de texto de los teléfonos móviles de los imputados, presentados como elementos de prueba por la FGE, también revelan que previamente los ahora detenidos intentaron sin éxito asesinar a la persona con que habrían confundido a Abraham Mendoza, y cuya identidad es investigada por un equipo especializado.
La Fiscalía también realiza diversos actos de investigación al existir elementos para presumir que los imputados actuaron por órdenes de una cuarta persona, con quien intercambiaron mensajes telefónicos para la planeación del crimen.
La FGE precisó que Abraham Mendoza fue asesinado alrededor de las 13:00 horas del pasado lunes, al ser atacado a balazos cuando a bordo de su vehículo marca Mercedes Benz, tipo A-200, de reciente modelo, salía de un gimnasio ubicado en la avenida Madero, de la colonia Nueva Valladolid, en la zona céntrica de la ciudad de Morelia, capital de Michoacán.
De acuerdo a la Unidad Especializada de Investigación del Homicidio Doloso de la FGE, el crimen fue perpetrado por tres hombres que huyeron a bordo de un vehículo que fue interceptado por policías locales en la avenida La Huerta, a tres kilómetros de la escena del crimen.
La policía detuvo a los tres varones al encontrarles un rifle, una pistola calibre .9 milímetros y otras dos tipo .40, una de las cuales coincide con los casquillos percutidos que fueron encontrados y embalados en la escena del crimen.
Dos de los detenidos se identificaron como José Wilberth G. y Antonio G., ex policías del municipio de Ocotlán, en el vecino estado de Jalisco, donde tienen sus domicilios. El tercer requerido dijo ser Kevin P., supuesto estudiante de la Universidad Autónoma de Guadalajara, y también vecino de Ocotlán. Los tres imputados se reservaron su derecho a declarar ante el juez de control y aceptaron a los abogados de oficio que les proporciona el estado mexicano.