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CuartoPoder / Antonio García García

Todavía hay pobres en el campo michoacano, a pesar de las inversiones millonarias que realiza año con año la federación y el estado y a pesar de que ha crecido el empleo formal en el sector agrícola, sentenció el dirigente de la Central Nacional Campesina en Michoacán, Jesús Luna Morales.

Sostuvo que la desigualdad social del campo mexicano se origina en las políticas de asistencialismo que imponen los gobiernos, las cuales denunció que sólo sirven para que los grandes capitales apuntalen sus inversiones y para descartar a los pequeños productores; “sí hay inversiones, pero el recurso no llega al ámbito social”, señaló.

Argumentó que aunque el gobierno apoya con el 50 por ciento del costo para tecnificar las plantaciones, para los campesinos se hace imposible modernizar sus siembras, toda vez que por poner un ejemplo, los sistemas invernaderos al menos cuestan 2 millones de pesos y los sistemas de empaquetado 20 millones de pesos. “Ni siquiera tienen para comer”, observó.

Incluso, denunció que las reglas de operación de los programas agrícolas este año superaron las 400 cuartillas; “se exhortará a la federación para que simplifique las reglas, un campesino no las entiende”, criticó.

Así, comentó que este problema de desigualdad en el sector rural, sólo podrá solucionarse si le ataca como una cuestión de estado, puesto que sentenció que el campo además de desarrollo agropecuario, necesita desarrollo social, en salud, en educación e incluso en el acceso al esparcimiento. “Argentina o Chile tienen un mejor campo que México”, apuntó.

De este modo, apuntó que pedirá al PRI Nacional que incluya en sus objetivos políticos y gubernamentales, la creación de una nueva “cultura de proyectos productivos para el campo de México”.