Psic. Liz Gomez

Por Liz Gómez

En conmemoración del 20 de mayo día del psicólogo en México, vale la pena escribir sobre algunos mitos que han ido de boca en boca a lo largo del tiempo, los cuales han creado cierta ideología en algunas personas sobre esta profesión y el ejercicio de ella. 

Por principio ¿de dónde vienen nuestros conflictos? Los problemas emocionales son causa de múltiples situaciones que se combinan entre sí, de manera general, hay cuatro causas principalmente. 1) Por condiciones congénitas: aquí se encuentra el temperamento que heredamos de nuestros padres, este es la primera forma que tenemos de reaccionar a ciertas circunstancias, es decir, es la manera más arcaica que tenemos de afrontar las cosas. Un niño que apenas está en desarrollo o un bebé responde con su temperamento a sus necesidades y conflictos, es aquello poco o nada trabajado a nivel emocional en la persona. También encontramos aquí las enfermedades con las que se nace. 2) Carencias emocionales desde edades tempranas: donde existen las dificultades y fallas afectivas con los padres, los cuales por diferentes situaciones fueron deficientes para dar calidez, atención, tiempo, seguridad o estabilidad suficiente para que la persona desarrolle confianza en sí misma para su vida, por lo tanto, ayuda a la formación de autoestima. 3) Condiciones inadecuadas en el entorno social: cuestiones de inseguridad, violencia, agresiones, educativas, problemas económicos, etcétera. 4) Condiciones inadecuadas en la vida: como muertes de personas amadas o figuras significativas, algunas situaciones traumáticas, accidentes a lo largo de la vida, nivel de frustraciones y decepciones.

Mito: El psicoterapeuta da consejos 

El psicoterapeuta jamás da consejos, nos basamos en la regla de abstinencia, donde no se puede dar satisfacciones directas al paciente, es decir, jamás se le dice lo que quiere escuchar, al hablar de un consejo se pone la propia opinión y experiencia del psicoterapeuta y eso está totalmente prohibido dado que se rompería la objetividad del tratamiento. A través de una serie de técnicas se busca la reflexión y con ello a que el paciente se dé cuenta de la propia respuesta.

Mito: El psicólogo/psicoterapeuta qué va a saber de lo que me pasa, sino está casado, no tiene hijos, no ha pasado por lo mismo que yo, etcétera. 

Por principio, el paciente no debe tener cierta información del psicólogo o psicoterapeuta, esto con el fin de lograr la objetividad del tratamiento y no se mezclen ideologías falsas. No es necesario haber pasado por la misma situación por la que está atravesando el paciente para poderlo comprender, de ser así daría lo mismo un comentario del vecino que de un profesional de la psicología. Es tan absurdo tener está ideología como el decir que un médico no puede curar el cáncer porque nunca lo ha padecido. El psicólogo y psicoterapeuta tienen años de formación constante, en las cuales se le entrena con habilidades y técnicas para ser capaz de comprender la psique del paciente y las causas de sus conductas, posterior a ello saber el porqué de sus conflictos. No es trabajar la situación por la que llega el paciente únicamente, sino lo que hay detrás de ello a nivel interno.

Mito: Leer autoayuda es como ir a terapia. 

Por supuesto que la lectura favorece el entendimiento del comportamiento y algunas situaciones, sin embargo, no hay una eficacia terapéutica dado que no hay una interacción con un experto que favorezca la comprensión de la psique, o que aborde un conocimiento gradual de sí mismo desde aquello que el paciente es incapaz de ver por sí mismo.

Mito: Es lo mismo un psicólogo que un psicoterapeuta 

Jamás un psicólogo graduado y titulado podrá dar psicoterapia, para poder atender pacientes en la consulta privada o algún hospital, es necesario estudiar una especialidad con algún enfoque psicoterapéutico, con técnicas específicas. Durante la formación del psicólogo claro que se ven estas técnicas y las abordan las cuales son necesarias para estudiar la especialidad, sin embargo, no dan la formación para poder atender a un paciente de manera psicoterapéutica. Un psicólogo puede dar una orientación psicoterapéutica y una evaluación, lo cual es el inicio de un tratamiento. Por supuesto que el psicólogo tiene un enorme campo de trabajo laboral, social, educativo y clínico, pero la psicoterapia sí requiere totalmente una formación adicional.

Mito: Los psicólogos/psicoterapeutas no deben tener conflictos personales 

El profesional de la psicología es un ser humano antes que un profesional, actúa y reacciona al igual que las demás personas en base a sus emociones y recursos sociales. La ventaja es que tiene muchísimas más herramientas para detectar y detener su conflicto a tiempo, y por consiguiente resolverlo de forma más adecuada. Creer este mito es como creer que un médico no se enferma por la simple razón de ser médico, o que a un dentista no se le pican las muelas solo por ser dentista, somos simplemente profesionistas que tienen más recursos y conocimientos para prevenir y solucionar.

Mito: Los psicólogos/psicoterapeutas están más “locos” que los pacientes

Para ejercer como psicólogo o psicoterapeuta, es necesario haber tenido un proceso terapéutico o en su defecto estar en uno, con el fin de trabajar los propios conflictos para lograr la estabilidad emocional deseada, es una regla que para poder atender a otra persona en el campo de la psicología, que el profesional tenga una contención y seguimiento con otro profesional. En el caso de los psicoterapeutas, además de asistir a psicoterapia, es necesario asistir a supervisión de casos para que otro especialista de la misma rama supervise el trabajo de los casos que se consideren hay puntos ciegos, o dar observaciones de cosas que no se han trabajado con el paciente del psicoterapeuta que está en supervisión. Todo lo anterior se hace con el fin de lograr objetividad y bienestar con el paciente a nuestro cargo. Decir que los psicólogos/psicoterapeutas están más “locos” que los pacientes, es una agresión a la profesión y al ejercicio de muchos colegas responsables de la propia estabilidad emocional y a su vez de las personas que asisten a psicoterapia.

Mito: Niños y adultos mayores no tienen que ir a psicoterapia

Todo ser humano desde pequeño hasta que envejece reacciona a sus emociones. En el caso de los niños es labor del psicoterapeuta ayudar a que las situaciones que acontecen al infante no se conviertan en traumáticas. Con los adultos mayores es necesario colaborar en la comprensión del envejecimiento, los cambios en los roles de vida, las etapas de los ciclos de vida y lo que las nuevas actividades conllevan.

Mito: Los psicólogos/psicoterapeutas adivinan el pensamiento 

Durante la formación se nos capacita para analizar, observar, hacer diagnósticos de las situaciones o conflictos de las personas a través de herramientas y técnicas específicas, en varios momentos partiendo de los datos e información que nos proporciona el paciente, de ahí es donde logramos hacer una evaluación y pronóstico completo y objetivo. Pero jamás adivinaremos el pensamiento.

Mito: Los fármacos son el único tratamiento para los problemas emocionales

Por supuesto que la medicación favorece a sentirse mejor cuanto hay un problema emocional grave que impide realizar las rutinas diarias, sin embargo, el medicamento solo ayuda a trabajar el síntoma físico del padecimiento que se tenga (depresión, ansiedad, trastornos del sueño, etcétera) pero trabajar solo los síntomas físicos taparán las verdaderas causas que lo provocan, trabajar únicamente el problema físico es ponerle maquillaje a la raíz del problema, dado que el medicamento no ayudará a afrontar o solucionar el conflicto que presenta el paciente. Es necesario trabajar en conjunto psicoterapeuta y psiquiatra para abordar el problema, donde se trabaje el síntoma físico, pero a su vez se elabore la verdadera causa. El fármaco ayudará a dar estabilidad física y la psicoterapia a la estabilidad emocional, si solo se toma medicamento y se termina el tratamiento médico, el conflicto regresará a causa de que no está trabajado desde la raíz emocional.

Mito: Los psicólogos/psicoterapeutas no usamos el método científico

Para explicar esto, es importante explicar qué es ciencia, de forma simple, ciencia es un conjunto de procedimientos sistematizados que te llevan a lograr un conocimiento, es decir, son esos procedimientos que van de forma ordenada para encontrar un conocimiento nuevo. La psicología es orgullosamente ciencia, gracias a que lleva ese conjunto de procedimientos llamado método científico, tiene un problema a elaborar, plantea hipótesis a comprobar, experimenta para verificar qué hipótesis se comprueba, sustenta teóricamente incluso crea teoría, y por supuesto genera conclusiones. Claro que la psicología es ciencia, ir a psicoterapia es hacer ciencia.

Hagamos del profesional de la psicología un trabajo reconocido y valorado, donde se opine con conocimiento su ejercicio laboral, que se note el beneficio de su labor a nivel social, y mejor aún, colaboremos para que quienes lo requieran asistan a un proceso psicoterapéutico, sin miedo y sin prejuicios, sino por el contrario, asumamos que asistir a terapia es para valientes, porque es ahí donde se van a encontrar con la peor y mejor versión de sí mismos, con todo aquello que no quieren ver pero que aún con ello se atreven a experimentar. Quien va a psicoterapia no solo es por beneficio propio, realmente al pasar el tiempo se nota que es un beneficio colectivo. ¡Feliz día del psicólogo! 

Nos vemos pronto con más palabras democráticas para el placer y la conciencia.

Liz Gómez, psicóloga, psicoanalista 

fiel creyente de que en la oscuridad es

donde encontrarás más luz y conciencia.