CuartoPoder / Víctor Armando López – La Página Noticias

Morelia, Mich.- La vida le puso un gran reto. Parecía que lo quería doblegar desde muy corta edad. A los 10 años quedó huérfano, por lo que sus manos tuvieron que aprender a dibujar su destino. Hoy es uno de los artesanos michoacanos cuyas creaciones han viajado por el mundo y otras se han quedado en exposiciones permanentes para ser apreciadas.

José Antonio Anita Mejía nació hace 71 años en Quiroga, Michoacán, a lo largo de los años ha elaborado miles de piezas artesanales, pero hay una que guarda celosamente en la sala de su casa: La cruz de maqueo que elaboró en 2015 y que fue la que adornó la reunión del Papa Francisco con miles de jóvenes en el Estadio “Venustiano Carranza”, y que el mismo sumo pontífice pidió verla para bendecirla. Hecho que se registró el 16 de febrero de 2016.

“Quedé huérfano muy niño, no sabía qué hacer. Pero Don Vasco de Quiroga nos dejó una gran herencia a los michoacanos, por lo que aprendí a pintar flores y el maqueo. Eso me motivó porque siempre busqué ser el mejor. Allá por los años sesentas, habíamos como 60 pintores, pero se fueron acabando, pues por ser una artesanía no se paga bien. Actualmente soy el único artesano en México que trabaja el maqueo”, recuerda.

Sobre su principal inspiración al momento de crear bateas, cajas, cruces  y charolas, entre otros, el maestro José Antonio dice que Dios le dio “el don de mover las manos, mi familia me da fortaleza y la gente simpatiza con lo que hago. Cuando pinto pienso en la necesidad de trabajar, de comer, de que mi pueblo Quiroga destaque en algo. Estoy muy orgulloso del lugar donde nací, por eso por donde quiera que camino visto nuestra ropa”.

Para que la tradición del maqueo no se pierda, José Antonio Anita tiene dos hermanos e igual número de hijos que ya lo trabajan, aunque falta tiempo para que adquieran esta maestría.

El maestro José Antonio Anita empieza desde cero sus creaciones, pues fabrica las piezas de madera que más tarde maqueará, y también elabora las pinturas, con base en pigmentos naturales, por lo que sus colores son inigualables e inimaginables.

Hace algunos años recibió por parte del ayuntamiento donde vive la “Presea Vasco de Quiroga”, y aunque eso lo puso contento, reconoce que es el cariño que le brinda la gente su mayor logro: “No me gusta hablar de mí, sino de la grandeza de mi pueblo. Aunque ahí en la calle y lugares en los que he podido viajar me ofrecen respeto, admiración. Me dicen que soy el orgullo de Quiroga y su promotor” (Sonríe con timidez y picardía).

Las bateas y trabajos maqueados de José Antonio Anita se venden en un 80 por ciento en el extranjero, en países como: Alemania, España, Francia e Italia. Y en cada uno de ellos lleva la magia de un “orgulloso nativo de Quiroga, Michoacán”.

 

Esta es la cruz que admiró y bendijo el Papa Francisco.

Nota de La Página Noticias