LaPágina / Víctor Armando López

Morelia, Mich.-Imprudencia; nulos valores morales y sociales; ganas de ser candidato; autoelegirse; imponerse al interior de los partidos políticos;  engañar a la gente; mostrar que se lleva “mano”;  y, la búsqueda de obtener y negociar beneficios propios, son algunas de las verdaderas intenciones de quienes en plena emergencia sanitaria se ponen a publicar encuestas rumbo a la elección de gobernador de Michoacán en el 2021.

Y es que, en las últimas semanas, y hasta en el pico más alto de “contagiadero” del Coronavirus, a los interesados en ser los próximos candidatos a la gubernatura de Michoacán, ya sea con la bendición de sus partidos políticos y grupos, o sin ella, les dio por presumir que van en primer lugar, en algunas encuestas; que en otras ya “casi alcanzan”; o que de perdida obtendrían el segundo o tercer lugar.

Pero a la gente no se le engaña ya tan fácil, menos a los michoacanos que ya hemos visto de todo. Y la gente bien sabe que quien paga las encuestas es quien debe ir arriba (sino pues no vale la pena la inversión), y que más allá de ser “fotografías de momento”, se han convertido en ejercicios “a capricho”, pero sin certeza alguna en su mayoría. Una vez que las empresas que las presentan no tienen ni ética, ni profesionalismo alguno. Con pocos casos de excepción.

Sin embargo, la desilusión de quienes le han invertido en las encuestas será próxima y elocuente. Y es que las supuestas preferencias habrán de caer por diversos aspectos. El primero tiene que ver con las verdades a medias y constantes mentiras con que el gobierno federal ha tratado el tema del Coronavirus, siendo públicamente el gran artífice AMLO, quien por cierto no estará ya en las boletas electorales y con ello el impulso que imprimió a muchos candidatos ya no existirá.

En lo federal, estatal y municipal la gente habrá de cobrarse muchos temas que se desprenden de la pandemia, tales como la pérdida de empleo; el quebranto de sus negocios y patrimonio familiar; la caída de trámites; el deficiente sistema de salud; la anulación de programas de atención social; la carente y deficiente calidad educativa. La cobarde desaparición de los supuestos representantes populares y sus respectivos partidos políticos durante la contingencia; así como el oportunismo de algunos de ellos.

Señores, y ese resentimiento social hará trizas sus encuestas, mismas que se enfrentarán a la realidad que se vive, y no en la que ustedes se desarrollan.

****Qué se vaya, por su bien y el de todos****

Tienen que darlo de baja de la titularidad de la Secretaría de Gobierno de Michoacán; no volverlo a considerar para ningún cargo público o administrativo; e inscribirlo en el Diccionario de la Estupidez Humana.

Y es que en reciente día, Carlos Herrera Tello ya demostró su nula visión como funcionario y encargado de la política interna. Así como su fracaso en el tacto y manejo político de conflictos. Sin olvidar expuso a su jefe (llámese Gobernador de Michoacán) ante un grupo de desconocidos e ignorantes individuos (que difundieron que la administración estatal mandó “contaminar con Coronavirus tanques de agua y el propio ambiente”), quienes ningunearon en una llamada telefónica al mandatario.

Y como ya mostró que no tiene “espolón”, pues cae de manera estrepitosa su intención de ser el candidato del PRD a la gubernatura.

***** Víctor Armando López Landeros es Doctor en Derecho; Maestro en Ciencia Política y Licenciado en Ciencias de la Comunicación. Con trayectoria de 25 años en medios escritos y electrónicos, así como en la fundación de ellos. Además de desempeñarse como coordinador de Comunicación Social en diversas instituciones electorales. Actualmente dirige el portal www.lapaginanoticias.com.mx