CuartoPoder / Pedro Antonio Aguilar

En la incertidumbre se encuentran las cuatro hectáreas y media donde hasta el pasado domingo funcionó el Centro de Readaptación Social “Francisco J. Múgica”, al oriente de la capital michoacana, pero dentro de la zona urbana.

Félix López Rosales, aún con cargo de director del inmueble, explicó que el espacio que ocupó el penal fue expropiado en la década de los 50´s para la construcción del reclusorio.

Sin embargo, agregó que personal de la Coordinación de Prevención y Readaptación Social aún busca documentos en el archivo histórico para determinar qué procede con el inmueble, que por más 56 años albergó a peligroso reos.

El histórico penal cerró sus puertas el domingo, tras la reubicación de sus 334 reos al reclusorio de mediana seguridad de “Mil Cumbres”, en el municipio de Charo.

“La Peni”, como era popularmente conocido el penal capitalino, fue un protagonista mudo de innumerables fugas, enfrentamientos, motines, asesinatos, cobro de cuotas y hasta distribución de drogas.

La Comisión Estatal de los Derechos Humanos (CEDH) exigió en febrero pasado el cierre de este reclusorio, ubicado en la avenida Acueducto, en la colonia Poblado Ocolusen, al registrar apenas un promedio de 6.07 de calificación en la evaluación 2016 que se realizó a los 11 penales michoacanos.