Psic. Liz Gomez

Por Liz Gómez

En las últimas semanas los casos de suicidio en el estado han sido alarmantes y ello ha llevado a buscar síntomas en los jóvenes y adolescentes que hay en casa, para justamente identificar si hay alguien en riesgo o en su defecto saber que todo está en orden, sin embargo, después de darte cuenta si hay alguien con ideas suicidas ¿sabes qué hacer?

Cuando nos encontramos en una situación de riesgo a causa del suicidio, muchas veces no se está capacitado para afrontar las circunstancias con la persona en riesgo, ni mucho menos se sabe cómo abordarlas ni qué recursos utilizar para ser de ayuda y contención en ese momento.

Los puntos más importantes a evaluar en una persona con ideación suicida son: evaluar su entorno, los tipos de amistades, las actitudes, frustraciones, preocupaciones y falsas expectativas, consumo de alguna droga o fármaco, es decir los factores sociodemográficos y emocionales, revisar si hubo intentos previos y antecedentes de familiares que lo han intentado o que tengan algún trastorno mental, incluso hacer el diagnóstico de quien se sospecha está en riesgo para también descartar algún trastorno mental.

Lo que se puede hacer para actuar como una persona de apoyo con quien tiene ideas suicidas es: ofrecer apoyo ya sea personal o canalizarlo con alguien con quien pueda expresarse con mayor confianza, promover la comunicación de sus sentimientos e ideación suicida, buscar y centrarse en los aspectos positivos de la persona y hablar sobre las habilidades de resolución de problemas llevados a cabo en el pasado, esto para concientizar que sí ha existido solución en otros conflictos que ha vivido; también es importante explorar alternativas de suicidio que ha pensado hacer, de ahí buscar pactar un contrato de “no suicidio”, es decir, conseguir que la persona prometa no llevar a cabo el suicidio sin contactar previamente con personal sanitario o pactar que no se intente el suicidio por un periodo específico de tiempo, esto dará tiempo de ayuda y concientización y a su vez buscar alguien de la familia o especialista para que se supervise a la persona en riesgo; es importante hacer entrevistas tranquilizadas y abiertas en un lugar apropiado, con un sello de privacidad en lo que se platique y empatía para promover la expresión de la intención suicida. De ser una situación en riesgo potencial, es importante canalizarlo con un médico y psicoterapeuta para medicar a la persona y este bajo supervisión de especialistas, recordando que la medicación debe estar a cargo de otra persona dado que puede hacer uso del mismo para ejecutar el suicidio.

Otras acciones de importancia a realizar ante esta situación de riesgo son: escuchar, mostrar empatía en el lenguaje y mantener la calma ante lo que esté diciendo la persona por ello es importante evitar hacer gesticulaciones en el rostro que denoten sorpresa o impacto, sino por el contrario mostrar apoyo y preocupación; se debe tomar en serio la situación de suicidio en el joven y adolescente y a su vez evaluar el grado de riesgo, ya que en gran medida muchos minimizan los comentarios sobre el intento de llevarlo a cabo; es importante preguntar acerca de intentos previos y cómo fueron, de igual manera hay que explorar posibilidades diferentes al suicidio, preguntar acerca del plan de suicidio y de igual manera identificar otras personas que sean de apoyo en los distintos lugares donde pueda estar la persona en riesgo, finalmente, restringir el acceso a medios letales como armas, edificios altos, puentes, herramientas punzocortantes, sogas, etcétera.

Jamás ante una situación de riesgo suicida se debe ignorar la situación, mostrarse consternado y desesperado, mucho menos decir que todo estará bien, ya que esto en la persona creará falta de comprensión, pues para el sujeto en su mundo las cosas no están bien; tampoco se debe retar a la persona a seguir adelante para llevar a cabo el suicidio; jamás hacer parecer el problema como algo trivial y sin importancia y nunca dar falsas garantías, por ejemplo, “si no lo haces te llevaré de viaje a tus países favoritos” si es que no se cuenta con el recurso y se sabe que será imposible, pues esto creará mayor traición y desesperanza; por último, nunca se debe jurar guardar el secreto del intento de suicidio ni mucho menos se debe dejar a la persona sola.

En el riesgo de suicidio el ánimo está en suspenso pero un ligero impulso adecuado lo hará inclinarse hacia el amor propio. Recuerda que el bienestar es colectivo si tú no estás bien los que están a tu alrededor tampoco lo estarán, no esperes bienestar en el otro si lo que das es lo contrario. Asume que la estabilidad emocional es una responsabilidad colectiva.

Nos vemos pronto con más palabras democráticas para el placer y la conciencia.

Liz Gómez, psicóloga, psicoanalista

fiel creyente de que en la oscuridad es

donde encontrarás más luz y conciencia.

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