Por Liz Gómez

Cuando las personas suelen exigirse en exceso, tener preocupación constante por las actividades o metas que tienen a pesar de que logran cumplirlas, esta desafortunadamente no es razón suficiente de tranquilidad a causa de que ya está la preocupación de la actividad siguiente que se pretende realizar. El inconveniente no está en cumplir la meta sino hacerlo obsesionándose de que salga lo más correcto posible sin tener errores, cuando sucede todo lo anterior se está hablando de rigidez en la personalidad del sujeto, ya que no se permite el error o el fracaso y por lo tanto emocionalmente se mantendrá cansado, pues no habrá día ni logro suficiente que alcance a dar satisfacción y descanso.

Una persona que no se permite tener errores, será una persona que no crecerá emocional ni cognitivamente, recordemos que de los errores o fracasos surgen nuevas formas de conocimiento y aprendizaje, además que se desarrollan nuevas habilidades o capacidades, si bien el error genera frustración también genera un logro más satisfactorio a diferencia de no tenerlo, esto es a causa de que justamente la frustración tiene la función principal de optimizar y mejorar el proceso cognitivo y los medios para lograr las metas del presente y las que se generen en el futuro.

Algunos síntomas que pueden alertar de padecer cansancio emocional es que la persona tenga falta de atención en sus actividades o pérdida de memoria a corto plazo, por tal motivo la concentración se ve afectada; las personas se muestran más vulnerables a sus emociones, es decir, reaccionan de manera extrema tanto a emociones positivas y más aun a las negativas; cuando notan que están desconcentrados y que sus logros no van como lo han planeado surge la falta de motivación, a causa de que aparecen pensamientos negativos y de autorecriminación por lo no alcanzado de acuerdo a su expectativa; el cansancio emocional también genera cansancio físico, dolores musculares, dormir mucho y aun despertar con extremo cansancio o por el contrario, provoca insomnio, por ello aparece la falta de energía; puede verse afectado el reconocimiento a sí mismo y por lo tanto su autoestima, aunque las demás personas vean que han hecho grandes cosas su obsesión por la perfección les impide tener un reconocimiento de lo que sí han logrado.

Es importante ayudar a las personas que presentan cansancio emocional y gran autoexigencia, se puede ayudar sugiriendo que eviten la sobreestimulación, es decir, que si se concentran en una actividad eviten al mismo atender el celular, o hacer varias actividades al mismo tiempo; buscar ser congruentes y realistas con sus metas y expectativas, porque de esa manera podrán identificar las situaciones y actividades que provocan ansiedad dado que se debe ser conciente del tiempo que disponen, de las habilidades y capacidades, y lo más importante, saber si es una meta que se quiere lograr por sí mismo o si es una meta impuesta por alguien, pues cuando se tiene mucho por hacer las personas se agobian; se recomienda hacer alguna actividad física ya que favorece la liberación de neurotransmisores que ayudan en el estado de ánimo positivo, mejora la autoestima, la alimentación y por consecuencia una vida saludable; hay que buscar momentos para relajarse si existe cansancio emocional, relajarse puede implicar desde unos minutos de respiración profunda, estiramientos de extremidades, dibujar de forma aleatoria, tener aromas agradables, salir un momento al aíre libre, ya si se puede hacer algo más profundo para lograr una relajación mayor sería excelente; si puedes acudir con un profesional para trabajar la sintomatología sería aún mejor.

El cansancio emocional puede ocurrir por cualquier situación que agobie a la persona, por su exigencia en cualquier área de la vida, ya sea en situaciones laborales, escolares, amorosas, familiares, hábitos, etcétera. Si bien es cierto que se piden demasiado a sí mismos y piden demasiado a los demás, también son personas que suelen ser muy entregadas y dispuestas al compromiso y al crecimiento, es cierto que pueden tener grandes virtudes pero les ha costado mucho en el plano emocional.

Recordemos que la mente no tiene límites, pero sí cansancio. Deseo que nada impida tu creatividad, iniciativa y compromiso, siempre y cuando impliquen actividades que te lleven al crecimiento sano, que sean realistas y que te apasionen, no olvidemos que no hay placer que no enfade, ni vicio que no canse.

Nos vemos pronto con más palabras democráticas para el placer y la conciencia.

Liz Gómez, psicóloga, psicoanalista

fiel creyente de que en la oscuridad es

donde encontrarás más luz y conciencia.

psic.lizgomez@yahoo.com.mx