CuartoPoder / Pedro Antonio Aguilar

Artesanos indígenas de Michoacán y habitantes de Uruapan recriminaron al gobernador Silvano Auroles Conejo la masacre de cuatro comuneros de Arantepacua, así como el operativo policial que desplegó en el tradicional Tianguis Artesanal, donde los agentes confrontaron a los uruapenses y turistas.

¡Asesino, asesino! ¡Fuera Silvano, fuera Silvano! Fueron algunas de las consignas de cientos de uruapenses y turistas que obligaron al gobernador perredista, y a más de diez funcionarios de primer nivel, a abandonar el desfile del Tianguis Artesanal.

Los agentes policiales eran encabezados por Juan Bernardo Corona Martínez, secretario de Seguridad Pública, quien reconoció haber ordenado la intervención policial del miércoles en Arantepacua –a 30 kilómetros de Uruapan-.

Los policías protagonizaron por más de 20 minutos una serie de connatos de violencia con los uruapenses y turistas, pese a la presencia de mujeres y niños. Así lo documentó en videos este medio de comunicación.

Silvano Aureoles no pudo terminar el recorrido del desfile y regresó en helicóptero a Morelia, tras ser resguardado por al menos 12 escoltas adiestrados por israelitas expertos en tácticas de guerra –según versiones de los propios guaruras-.

Uruapenses lograron abrir el desfile para los artesanos de las distintas comunidades indígenas a quienes aplaudieron tras solidarizarse con Arantepacua.