Morelia, Michoacán, 17 de febrero de 2026.-La reforma constitucional “No más deuda en Michoacán”, impulsada por el gobernador Alfredo Ramírez Bedolla, prohíbe la contratación de financiamiento a largo plazo. Con ello, se cierra la puerta a cualquier intento de empeñar el futuro del estado para simular infraestructura que, en el pasado, se usaba para cubrir pasivos y gastos operativos, afirmó el tesorero estatal, Luis Navarro.
El secretario de Finanzas y Administración manifestó que gracias a una política de disciplina, orden y transparencia en el manejo de los recursos públicos, el Gobierno de Michoacán ha construido más obra de impacto colectivo que en las últimas décadas. «Lo hicimos sin endeudar a las generaciones del presente y del futuro», declaró.
Ante empresarios, investigadores, funcionarios públicos, representantes de los poderes Legislativo y Judicial, académicos y periodistas, Luis Navarro expuso que «hablar de deuda pública no es únicamente referirse a números o balances financieros, sino a decisiones que trascienden el presente administrativo y comprometen en el futuro, lo social, económico y lo jurídico de una entidad».
Subrayó que esta reforma constitucional, propuesta por el mandatario estatal, establece una regla firme y responsable para que en Michoacán no se vuelva a contratar deuda a largo plazo. “Se trata de fijar las condiciones financieras con las que deberán gobernar quienes vengan después de nosotros”, afirmó.
Tras recordar el quebranto financiero recibido al inicio de la gestión, el funcionario repasó el proceso de reestructura de la deuda a largo plazo bajo condiciones más favorables. Explicó que, mediante el pago a terceros y proveedores y el innovador esquema de obra multianual, el Gobierno de Michoacán ha construido hoy más infraestructura que en las últimas décadas, logrando resultados históricos sin heredar deuda a las administraciones futuras.


