CuartoPoder Michoacán

Polémico Teatro Matamoros abrirá el 26 de febrero

CuartoPoder / Verónica Torres Medrano

Morelia, Mich.-La inauguración del Teatro Mariano Matamoros está programada para el 26 de febrero, informó el gobernador de Michoacán, Silvano Aureoles Conejo durante la conferencia de prensa de este lunes al precisar que no se descarta crear un patronato para que sea la Iniciativa Privada quien administre, junto con Gobierno del Estado, el recinto.

De acuerdo al titular de la Auditoría Superior de Michoacán (ASM), Miguel Ángel Aguirre Abellaneda, en la ley está contemplada la posibilidad de que sea la iniciativa privada quien administre, siempre y cuando se concrete la donación del bien, tema que debe pasar por el Congreso del Estado para la desincorporación correspondiente.

Y es que Aureoles Conejo indicó que no se está peleado con la iniciativa privada y no se descarta la creación de un patronato para que se incorporen en la administración del Teatro Matamoros, el cual tiene más de una década en construcción y cientos de observaciones por el mal manejo de los recursos, muchas de ellas quedaron en el limbo por no atenderse conforme a la ley, otras más continúan en investigación.

Comentó que en caso de que se concrete el patronato con la iniciativa privada, señaló, sería similar a lo que se tiene con “Amigos de Clavijero”, donde el Gobierno del Estado está al frente del proyecto y la iniciativa privada colabora para su administración.

Sin embargo, el auditor Superior del Estado, Miguel Ángel Aguirre Abellaneda enfatizó que al tratarse de un fideicomiso, la administración podría recaer en su totalidad en la iniciativa privada y el Gobierno del Estado quedar fuera al donarse la obra. “Es bien inmueble que también se puede desincorporar”.

En cuanto a las investigaciones sobre presuntas irregularidades, especificó que las correspondientes al 2014, 2015 y 2015 siguen en investigación, mientras que las de años anteriores prescribieron.

Respecto a las anteriores, comentó que los abogados de la familia Cárdenas Batel estaban inconformes con la prescripción, por lo que buscaban dar continuidad al juicio con el objetivo de “limpiar su nombre”.