CuartoPoder / Verónica Torres Medrano
Morelia, Mich.-A tres años de dejar la comunidad de Pómaro, municipio de Aquila, el ex líder autodefensa indígena, José Antioco Calvillo García, exige justicia ante la desaparición de su padre y el asesinato de su hermano.
Lleno de rabia y exigiendo justicia, el señor José refirió que su papá fue levantado el pasado 17 de diciembre y que cumple 60 días que no se tienen noticias de él. Isauro Calvillo tiene 90 años de edad, le han pedido cantidades fuertes de dinero y camionetas último modelo como parte de su rescate; tiene esperanza que siga con vida.
Pero antes de eso, dijo que el 18 de noviembre levantaron a su hermano, quien fue víctima de desaparición, pero que fue encontrado su cuerpo sin vida al siguiente día en Arenas Blancas. “Amarrado, golpeado (…), dejaron tres menores huérfanos de padre”.
Acusó directamente de esta situación a Germán Ramírez Sánchez “El Toro” y a Jorge Rivera Valencia “El Borrego”, además de las familias Pulido y Huerta Alvarado, a quienes denunció ante la Fiscalía General del Estado (FGE) por la situación que está viviendo él y su familia.
“Mi papá ya es grande, está enfermo”, dijo al asegurar que las personas que están atrás de todo lo que le pasa a él y a su familia es el crimen organizado, debido a los problemas e intereses de las minas que han en la comunidad.
Comentó que tiempo atrás se separó de las autodefensas, debido a que únicamente “saqueaban las minas y tierras ajenas”, y enfatizó que solo la gente de la comunidad que trabaja las minas, es quien tiene derecho a seguir en el ramo.
“Son tres años fuera de la región, solo voy cuando había asamblea. No estoy ahí, mi familia igual y atentaron contra el tesoro de 10, hoy 9, hermanos, nuestro padre”, resaltó al reiterar que espera encontrar con vida a su padre, toda vez que aseguró que hay indicios de que lo han visto y se lo llevaron donde se encuentran las familias Pulido y Huerta Alvarado.
“No sean cobardes, no le debo nada a nadie, mi padre es un anciano inocente”, subrayó al comentar que su padre fue de los 412 comuneros que fundaron Pómaro.
Por lo que pidió a los Gobiernos Federal y Estatal a que intervengan en el tema y salven a su familia, pero principalmente que lleven tranquilidad y paz, justicia, a la comunidad indígena de Pómaro, municipio de Aquila, ante la incursión del crimen organizado.