- En nuestro país la edad promedio de inicio al tabaquismo es de 19 años, pero el grupo más vulnerable está entre los 12 y 17 años, alertó Guadalupe Ponciano, de la Facultad de Medicina de la UNAM.
A propósito del Día Mundial sin Tabaco, que se conmemora cada 31 de mayo, la académica subrayó que al menos 50 enfermedades que pueden tener consecuencias mortales se asocian al tabaquismo. Por ello, la Organización Mundial de la Salud (OMS) lo considera una de las principales causas de mortandad prevenible, de discapacidad por enfermedades, y de muerte prematura, pues los fumadores pueden morir hasta 15 años antes.
Ponciano subrayó que los efectos del tabaco son muy tóxicos. Se calcula que contiene alrededor de siete mil sustancias químicas; de éstas, 250 son altamente dañinas y al menos 70 producen cáncer. “Al inhalar esta mezcla se expone al organismo a un daño grave”.
Una de sus sustancias más nocivas es la nicotina. “Es una droga legal, pero altamente adictiva; estudios indican que puede llegar a serlo más que la heroína y la cocaína. Esto desanima a muchas personas que quieren dejar de fumar y tienen una dependencia física y psicológica asociada a su consumo”, resaltó la experta.
Por ello, subrayó, se necesita un nuevo paradigma para enfrentar al tabaquismo. “Ya no es más un vicio con una connotación moralista, sino una enfermedad, una adicción asociada a la nicotina, una sustancia psicoactiva que genera dependencia”.
Al respecto, Brenda Paola Méndez Romero, psicóloga de la Facultad de Estudios Superiores (FES) Aragón, expuso que esta adicción inicia en los jóvenes por curiosidad, experimentación, imitación y necesidad de aceptación en un grupo social. “Se formulan algunas creencias que incentivan psicológicamente su consumo, como creer que disminuye el estrés o que se pueden manejar ciertos estados emocionales”.
Fumar aumenta los niveles de dopamina, directamente relacionada con el sistema de placer y bienestar. “Ahí es donde se desarrolla la primera asociación entre fumar y la sensación de bienestar, pero también donde comienza el proceso de adicción”, explicó.
En México la edad promedio de inicio es de 19 años, pero cada vez ocurre en etapas más tempranas, y hoy el grupo más vulnerable está entre los 12 y los 17 años.
La universitaria recomendó no consumir cigarros electrónicos, que son “un mito total”. Nadie los ha aprobado como una estrategia para dejar de fumar.
“El cigarrillo electrónico perpetua la conducta de fumar y no es adecuado. No emite vapor de agua, sino un aerosol y la quema de líquidos para los vaporizadores, concluyó.
Este 2018, el Día Mundial sin Tabaco, propuesto por la OMS y sus asociados en todo el mundo, tiene como lema “El tabaco rompe corazones. Elija salud, no tabaco”.